jueves, 18 de octubre de 2012

Justo en ese momento

 


Hay momentos en los que frenas. Tus dedos dejan de golpear frenéticos sobre el desgastado teclado y tus ojos comienzan a moverse lentos, observando el caótico espacio en el que trabajas. Es en ese momento cuando ves que todo está fuera de sitio. Lo que antes creías que era tu mundo perfecto, tu manera soñada de vivir, ahora es un nido, frío, que te oprime. Los cajones de ese escritorio almacenan esfuerzo, horas de trabajo no recompensado, ideas sin futuro y esperanzas apagadas. Justo en ese instante, te planteas levantarte de la silla, apagar todas las luces y cerrar la puerta del desánimo.

sábado, 8 de septiembre de 2012





Si te alejas mucho del punto de partida, del origen, el día que te sueltan de la mano te quedas solo y  corres el peligro de no saber encontrar el camino de regreso a casa.

lunes, 23 de julio de 2012




Ánimo a los bomberos que trabajan para protegernos a todos. Gracias, héroes.


martes, 17 de julio de 2012

Para ser feliz no es necesario pedir permiso

No hagas preguntas hirientes si no quieres recibir respuestas dolorosas. Que las verdades duelen, pero liberan y tus tormentos no van a ser piedras en mi camino. Que hace tiempo aprendí a vivir mirando al frente, huyendo de un patético pasado en el que la felicidad sólo era una careta. Ahora que la sonrisa es sincera, me niego a pedir perdón por ser feliz.

lunes, 18 de junio de 2012



Hay un tipo de felicidad que duele. Tan real e intensa que oprime el pecho hasta que cuesta respirar. Absurda pero inmensa. Silenciosa a los ojos ajenos, como los secretos bien guardados.

viernes, 15 de junio de 2012

Y viceversa



Caminos de ida y vuelta que no llevan a ningún destino. Palabras, susurros, suspiros. Momentos, alientos, poesía. Vacíos, parones, agonía. Estallidos, latidos, fantasía. Locura, cordura, alegría.Subir y bajar y viceversa.

lunes, 23 de abril de 2012

Feliz Sant Jordi


La versión de la leyenda más popular en Cataluña explica que en Montblanc (Conca de Barberà) vivía un dragón terrible que causaba estragos entre la población y el ganado. Para apaciguarlo, se sacrificaba al monstruo una persona escogida por sorteo. Un día la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto de no ser por la aparición de un bello caballero con armadura que se enfrentó al dragón y lo mató. La tradición añade que de la sangre derramada nació un rosal de flores rojas.

En este caso, el caballero ha cambiado la tradición de las rosas rojas por las blancas. Las favoritas de la dama... 
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